Lic. Graciela Efron (1)

En un mundo en movimiento, el que se queda en el mismo lugar retrocede.

 (Lewis Caroll, Alicia en el país de las maravillas)

De la pandemia vamos a salir mejores. La inserción de la tecnología en educación llegó para quedarse. No volveremos a ser los mismos, nuestras clases no volverán a ser las mismas…. Así nos referíamos al proceso de virtualización inédito que el aislamiento social preventivo obligatorio, A.S.P.O, trajo consigo. Un proceso de digitalización y virtualización con sentido transformador que, si bien dejó en evidencia las notorias desigualdades que existen en la posibilidad de acceso a la educación digital, puso el foco en la oportunidad que trajo para digitalizar el sistema educativo en su conjunto, instalando la necesidad de considerar el derecho a la conectividad como un derecho humano.

Docentes del mundo nos pusimos en movimiento para crear y experimentar, para concebir nuevas formas de enseñar, para estar cerca de los jóvenes, para que el vínculo pedagógico no se perdiera y pudiéramos aprender más allá de las distancias físicas. Propuestas fuertemente atravesadas por las tecnologías tuvieron el desafío de contemplar la heterogeneidad cognitiva y de conectividad, enseñar, expandir horizontes, abrir las puertas a nuevas preguntas y dejar de lado las respuestas y rutinas habituales. (Kap, Martin; 2020)

Sin embargo, iniciando el ciclo 2022, la consigna “presencialidad plena” se impuso relegando lo digital, como si todo lo vivido durante 2020 y gran parte de 2021 hubiese sido una gran fantasía. Todas las clases de todas las escuelas sin distinción de nivel, modalidad, población asistente, debió -y debe- ser presencial, sin atender a que las prácticas educativas se desarrollan en un contexto diferente y que cada escuela, cada aula, cada docente y grupo de estudiantes son únicos e irrepetibles a la vez que variados y heterogéneos. Pero, además, entendiendo por presencia sólo la presencia física. ¿Qué pasó que dejamos de ver el encuentro vía pantallas como una posibilidad más de presencia que, si bien no física, sigue siendo presencia? ¿O acaso no hay “presencia” en una video llamada? ¿No están presentes las partes ante las pantallas? ¿No nos juntamos con familias y [email protected] para mitigar el aislamiento? ¿No festejamos zoompleaños para sentirnos cerca?

Una presencia sincrónica pero desespacializada. (Kap ,Martín, Génova 2020).¿Por qué no dejar un margen de autonomía para que cada institución, en base a su realidad contextual, a su proyecto e idiosincrasia, siempre priorizando la inclusión de todas y todos y por supuesto el bien superior de les estudiantes, desarrolle algún tipo de experiencia con presencia mediada por tecnologías que abra la posibilidad de ensayar estrategias diversas e innovadoras que permitan estar en mejores condiciones ante futuras contingencias? Experiencias que debidamente documentadas se capitalicen en reflexiones sobre la propia práctica, que a su vez se socialicen con [email protected] docentes e instituciones.

Si merced a la pandemia pudimos descubrir qué otro tipo de aula es posible, que las clases mediadas por tecnologías pueden generar (y de hecho así lo hicieron) experiencias de enseñanza y también de aprendizaje, ¿por qué no recuperarlas? ¿Por qué simplemente pretender que nunca lo vivimos y borrar con el codo lo que vivimos pantalla a pantalla, cuadradito a cuadradito? ¿Por qué no pensar que algunas prácticas innovadoras adoptadas ante la necesidad, y con la urgencia del momento son factibles aún en la “normalidad post pandemia”? Hace tiempo que los espacios digitales constituyen posibilidades de encuentro, de estar y aprender con otros. (Kap, Martín, Génova, 2020) Si reconocemos que las tecnologías integran las tramas sociales, las tramas culturales, las tramas en las que se construye conocimiento tenemos que ser parte de esa configuración, estar dentro, querer comprenderla (Maggio, 2022).

La digitalización del mundo, invita a repensar las prácticas de la educación en pos de generar experiencias de aprendizaje que tomen en cuenta las nuevas formas de apropiación, producción y consumo de conocimientos (Kap, Martín, Génova, 2020). Las pantallas en tanto dispositivos son parte de los modos de conocer el mundo hoy, de construir conocimiento. Las tecnologías construyen y reconstruyen nuevas formas, espacios y tiempos de relación social, nuevas formas institucionales, nuevas categorías de aprehensión de la experiencia personal y social, nuevas dimensiones de la cultura (Vizer, 2007).

En palabras de Kap, Martín, Génova, (2020), se trata de abrir oportunidades pedagógicas potentes heterogéneas, mixturadas que recuperen la dimensión cultural, la complejidad, el sentido de aprender y que involucren tanto las experiencias significativas del tiempo de distanciamiento como los conocimientos que deben construirse. De generar posibilidades de otras prácticas, diversas.  Prácticas diversas que se constituyan como variadas puertas de entrada al conocimiento, dando cuenta también, de la heterogeneidad del aula.

El mundo cultural en que estamos inmersos incluye el reconocimiento de lenguajes, códigos, relaciones, experiencias y prácticas configuradas sobre los dispositivos tecnológicos que operan desde dentro de la cotidianeidad (Martin, 2018). Si la emergencia de lo urgente nos hizo echar mano de lo que suponíamos futuro, un futuro que ya estábamos habitando y usufructuado, ¿por qué no aprovechar la oportunidad para problematizar y repensar las posibilidades que se abrieron en tiempos extraordinarios, para sumarlas a una educación que necesariamente debe acompañar los tiempos y las nuevas formas de conocer de [email protected] estudiantes, y de [email protected] [email protected]?

BIBLIOGRAFÍA

KAP, M; MARTIN, Ma. V. (2020). Digitalización del Mundo: docentes re-conmovidos por las tecnologías. Eje 2: Nuevos escenarios comunicacionales. Universidad Nacional de Mar del Plata Mar del Plata FPyCS- UNLP y Departamento de Ciencias Sociales-UNQ

KAP, M ; MARTIN, MA. V; GÉNOVA, MA. E. (2020). Entre el distanciamiento y la conectividad. Experiencias en tiempos de COVID 19. Revista Argentina de Estudios de Juventud, dossier temático, e042, 2020 ISSN 1852-4907 https://doi.org/10.24215/18524907e042

MAGGIO, M (2022) Presentación del Libro Híbrida IG @marianabmaggio

MARTIN, M. V. (2018). Políticas públicas de formación del Profesorado en TIC (Tesis de Doctorado). Recuperado de http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/68077 VIZER, E. (2007). Procesos sociotécnicos y mediatización en la cultura tecnológica. En De Moraes, Denis (coord.) Sociedad mediatizada, Barcelona, Gedisa. pp.39-67

(1) Lic. En Ciencias de la Educación (UBA) -Especialista en Educación Superior en Contextos de Encierro (DGCyE) –Directora EHYG (DIEGEP 1560) – Ayudante Graduada en Didáctica General (Fac. de Humanidades – UNMDP) – Miembro del Grupo de Extensión GEIE (UNMDP).

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