psicopedagogia-y-adultos-mayores

La psicopedagoga Verónica Berardi explica desde el Consultorio de Psicopedagogía Matriz, su espacio de atención personalizada, cómo abordar la psicopedagogía en los adultos mayores.

Es muy común en estos tiempos escuchar “ay, tiene determinada edad, entonces por eso le cuesta recordar, evocar recuerdos, es más lento, no puede aprender, no va a poder”, y no es así, esos son mitos que hoy ya tenemos que erradicarlos por completo. Psicopedagogía

El adulto mayor aprende. De una manera diferente, sí. De una manera quizás un poco más lenta, sí. Pero sigue aprendiendo. Nuestro cerebro tiene algo que se llama plasticidad, que es lo que nos permite retener la información y procesar esa información para poder evocar recuerdos, evocar emociones, dar respuestas rápidas.

En la adultez es cierto que esto sucede, pero no nos podemos quedar con que sucede porque es adulto mayor, y aquí radica la importancia de la Psicopedagogía. Hacer una evaluación minuciosa y ver si realmente no aprende porque es un paso típico de la edad: ver cómo fue su recorrido, cómo siguió estimulando ese cerebro, cómo siguió su vida.

Nosotros somos seres que aprendemos desde que nacemos hasta que morimos y a veces nuestro cerebro no lo vamos estimulando con lecturas, con juegos matemáticos. Ahí sí vamos a ver un entendimiento propio del camino y del paso de los años.

Pero tenemos que ser minuciosos en esta evaluación porque esto también puede estar aparejado con lo patológico y es ahí donde nosotros tenemos que estar atentos y es ahí donde el psicopedagogo va a marcar muy bien la diferencia.

¿A qué me refiero con patológico? Uno puede detectar a tiempo o ver pautas de Alzheimer, ver pautas de demencia, signos de depresión. Es muy importante que asumamos esta responsabilidad los psicopedagogos, que hagamos esta evaluación minuciosa de manera interdisciplinaria, teniendo en cuenta neurología, psiquiatría, psicología, que no trabajemos en la soledad. Como venimos diciendo en estos espacios, el aprender es colectivo.

Esa detección temprana va a marcar la diferencia porque un abordamiento adecuado y a tiempo va a mejorar la calidad de vida. Por otro lado, también me gustaría comentar que no acompañamos solo al adulto: acompañamos también a toda su red, a su familia, y si no hay familia y no hay red, hay que generarla. Es muy triste pensar en estos adultos mayores que se encuentran solos, que no saben gestionar un turno a través de la tecnología porque nadie les enseñó, porque nadie se puso con ellos, porque nadie los acompaña y porque nadie los ayuda.

Matriz tiene profesionales capacitados para abordar esta situación, porque no basta con la buena voluntad, no basta con un taller de estimulación cognitiva. Hay muchas formaciones, hay muchos posgrados, maestrías, enfocados en cómo aprende este adulto, porque no es un cerebro que no aprende, aprende distinto. No es que no haya más plasticidad, hay plasticidad pero funciona diferente.

Si sos adulto y estás atravesando esto: sentís que perdés memoria, que hay cosas que no te acordás, atrévanse a acercarse, a preguntar. Es lindo porque, más allá de que pasamos un momento agradable, recurrimos a estrategias que tienen que ver con los intereses, la subjetividad y la singularidad de cada uno, sin perder de vista todo lo que es el recorrido de vida de esta persona.

Hay una frase que me gusta mucho en una poesía de Mario Benedetti: “No somos viejos, simplemente nos llegó la tarde”. Y así es, simplemente les llega la tarde. Y a todos nos va a llegar la tarde. Entonces, ¿qué mejor que acompañarnos, que entendernos, que contenernos y que estar juntos?

Quienes estén interesados en contactarse con el espacio Matriz pueden hacerlo a través de su cuenta de Instagram o mediante WhatsApp al 223 672-6488.

Comentarios