En diálogo con Trama Educativa, el presidente de la Federación de Estudiantes Secundarios (FES), Jerónimo de Lorenzo, analizó el complejo panorama que atraviesan las juventudes en la actualidad. 

Para los estudiantes que están a un paso de egresar, el conflicto universitario no resulta un tema ajeno. En este sentido, la FES convocó a participar de la marcha federal universitaria del 12 de mayo bajo la premisa de decir presente pensando en el futuro. De Lorenzo destacó que en el partido de General Pueyrredón hay más de cinco mil estudiantes secundarios, y resaltó la necesidad de acompañar la lucha dado que serán ellos quienes transiten los pasillos de la Universidad Nacional el día de mañana. 

La agenda estudiantil también se encuentra fuertemente atravesada por los recientes episodios de violencia y las reiteradas amenazas de bomba que sacudieron a la comunidad educativa marplatense, afectando particularmente a instituciones que comparten edificio, como las secundarias N° 22. En pocas semanas, la ciudad registró más de quince amenazas, lo que alteró por completo la dinámica escolar al obligar a los alumnos a evacuar las instalaciones bajo estrictos protocolos policiales. 

Desde la Federación leen este fenómeno como un síntoma de una problemática mayor, vinculada a la falta de atención integral sobre la salud mental de los estudiantes y al impacto directo de una crisis económica que termina ingresando a las aulas. 

Al evaluar las sanciones que recaen sobre las familias de los responsables, quienes deben costear los operativos policiales y sufren la quita de beneficios sociales como el plan Progresar o las asignaciones familiares, la FES reconoce la existencia histórica de estas medidas, pero advierte sobre la urgencia de brindar mayor contención a las realidades personales de cada alumno.

Frente a un panorama de gran incertidumbre, la organización estudiantil logra posicionarse como un refugio. La Federación de Estudiantes Secundarios agrupa a distintos centros de estudiantes de manera independiente, consolidando una red de apoyo mutuo que integra tanto a escuelas públicas y técnicas como a colegios de gestión privada, siendo el Instituto Stella Maris un ejemplo de ello dentro de la actual comisión directiva. Jerónimo subrayó que el objetivo principal de hacer política estudiantil radica en la vocación de ayudar al compañero para solucionar sus problemas cotidianos y hacerle frente a las adversidades.

Lejos del estigma que suele asociar a los centros de estudiantes con la mera confrontación, la intención de los jóvenes es articular el trabajo con los directivos para mejorar la convivencia escolar y prevenir conflictos.

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