La psicopedagoga Verónica Berardi explica desde el Consultorio de Psicopedagogía Matriz, su espacio de atención personalizada, de qué se trata la psicopedagogía.
La psicopedagogía no interviene únicamente cuando una problemática ya está instalada o cuando los desafíos en el aprendizaje -ya sea en niños, adolescentes o adultos- se hacen evidentes. Existen señales de alerta a las que debemos estar atentos. Por ejemplo, si en la etapa escolar un niño tiene dificultades para hacer la tarea o ya viene con algún área desaprobada, no hay que dejar pasar el tiempo. Siempre hacer una consulta es ganarle tiempo al tiempo.
La clave está en intervenir de manera preventiva y no reparadora, para así poder cambiar el rumbo antes de que el problema se profundice. Lo mismo ocurre con los adultos cuando comienzan a notar fallas en la memoria o dificultades para resolver aspectos de la vida cotidiana: no debemos dar por sentado que es “cosa de la edad”. Los adultos mayores siguen aprendiendo y es fundamental realizar una pesquisa a tiempo para evaluar si hace falta ajustar hábitos cotidianos, realizar una evaluación más profunda o hacer una derivación oportuna.
A veces este mundo nos exige tanto y nos lleva a funcionar en una especie de “modo automático”. Esto hace que posterguemos la atención con justificaciones como ya va a pasar, después de las vacaciones o esperemos al próximo cuatrimestre. Sin embargo, el momento de actuar es ahora: hay que abordar la situación y acompañar tanto a los estudiantes en su etapa escolar como a los adultos que empiezan a sentir un malestar por estas dificultades.
A veces no es necesario un tratamiento, a veces es simplemente conversar, simplemente ajustar algunas cuestiones. Ese también es un modo de intervención psicopedagógica.
No existe un momento ideal para buscar ayuda. El momento oportuno surge en el instante en que aparece la alerta: cuando como familiar o profesional observas la dificultad, te sentís desbordado o no sabes cómo seguir. Ese es exactamente el momento para consultar.
Siempre estamos a tiempo de resolver, de acompañar, de redirigir. Cuanto antes se realice la consulta, mejor será el pronóstico, ya que resulta mucho más complejo desandar un camino de aprendizaje inadecuado que encauzarlo desde el principio. Reparar siempre cuesta más que acomodar y encaminar a tiempo para que el aprendizaje se dé.
Cuando se deja pasar el tiempo, suelen acumularse frustraciones: el “para qué estudio si igual no apruebo”, la falta de organización o los llamados de atención constantes. Frente a ese desborde, la psicopedagogía busca ordenar, escuchar y acompañar, siempre desde la ética profesional, la vocación y una sólida formación.
Desde Matriz promovemos la capacitación continua de las y los profesionales e invitamos a la comunidad a acercarse. Realizar una primera consulta no implica iniciar un tratamiento de forma obligatoria; es un espacio de escucha para interpretar lo que vive la familia, comprender su demanda y, a partir de ahí, encauzar el camino y evitar otro tipo de daños.
Aprender siempre debe ser algo placentero, ya que del aprendizaje surgen cosas maravillosas. Y no se aprende solo: se trabaja desde lo colectivo, desde los espacios de encuentro, diálogo y reflexión junto a las familias, los colegas y las instituciones.
Quienes estén interesados en contactarse con el espacio Matriz pueden hacerlo a través de su cuenta de Instagram o mediante WhatsApp al 223 672-6488.
