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Facundo Herrera, director del Centro de Formación Laboral (CFL) N° 404 de Mar del Plata, analizó el rol estratégico que cumple la institución en la mejora de la calidad laboral y el desempeño cotidiano de los trabajadores de la ciudad y la región.

El Centro de Formación Laboral (CFL) N° 404 de Mar del Plata, perteneciente a la educación pública de la provincia de Buenos Aires, funciona en convenio con el Sindicato de Empleados de Comercio (SECZA). Desde allí se articula de manera permanente entre la gestión provincial y la participación activa del gremio, con el fin de brindar ofertas formativas que permitan a los trabajadores y trabajadoras mejorar sus habilidades, desempeño cotidiano y calidad laboral en Mar del Plata y la región.

La formación laboral se inserta dentro de la educación técnico-profesional del sistema educativo provincial. Está concebida como un puente directo con los sectores productivos, los sindicatos y las asociaciones intermedias, con el objetivo de elevar la calidad del empleo y responder a los nuevos escenarios productivos.

Desde esta perspectiva, los centros de formación profesional y laboral asumen el desafío de identificar cuáles son las habilidades, saberes y conocimientos específicos que requiere un trabajador en los contextos actuales.

En este marco, los sectores productivos demandan capacitaciones continuas a los trabajadores para actualizar saberes. Esta actualización constante constituye, precisamente, la razón de ser de la formación para el trabajo. La reconfiguración del mercado laboral exige la adquisición de conocimientos, especialmente aquellos vinculados al uso y desarrollo de nuevas tecnologías.

Por este motivo, la formación laboral genera permanentemente nuevos contenidos educativos y diseños curriculares que impactan directamente en los sectores productivos. En Mar del Plata y la zona, esta dinámica se observa en sectores como la informática, la industria pesquera, el rubro textil y el cordón frutihortícola, que han generado trayectos formativos específicos para responder a las demandas de sus transformaciones operativas.

Asimismo, la formación profesional y laboral se consolida como parte de una política estatal que sitúa a la capacitación de los trabajadores como eje central para el desarrollo de un país sustentado en la matriz industrial. Desde diversos estamentos gubernamentales se apuesta a esta modalidad, y en el caso de la provincia de Buenos Aires, los centros cuentan con certificaciones oficiales alineadas con las demandas del mercado a mediano y largo plazo.

En esta arquitectura, la participación del Estado, las organizaciones intermedias y los sindicatos -como el de Empleados de Comercio- es fundamental. Su presencia no solo garantiza una mesa de diálogo permanente para diagnosticar necesidades de capacitación, sino que los convierte en garantes del sistema al asumir la gestión operativa y promover el financiamiento de los espacios.

El CFL N° 404 responde a esta política pública educativa de la provincia de Buenos Aires, jurisdicción que actualmente concentra más del 40% de la oferta de formación profesional y más del 40% de la industria del país. A través de sus distintos organismos, el Estado provincial busca dar una respuesta concreta a los requerimientos del sector productivo.

Sin embargo, el rol estatal no se limita a la fijación de contenidos curriculares, sino que requiere de la asignación de recursos económicos para garantizar la continuidad pedagógica. Por ley, los centros de formación laboral cuentan con un esquema de financiamiento que se ha respetado desde la sanción de la Ley de Educación Técnico-Profesional y la Ley de Educación Nacional N° 26.206 en 2006.

En el escenario actual, lamentablemente, el Estado nacional se ha corrido de ese financiamiento a tal punto que, este año, la educación técnico-profesional no recibió fondos. Esto significa que no hay dinero para solventar los recursos y los insumos diarios que toda práctica educativa precisa, lo que afecta en forma directa a la propuesta de cursos.

Un ejemplo directo ocurre en el propio CFL N° 404, donde se planificaron capacitaciones en el área de informática que requieren equipamiento y computadoras específicas. Al no disponer del financiamiento para adquirir esa tecnología, los cursos no pueden dictarse, con lo cual los trabajadores se ven imposibilitados de acceder a determinados conocimientos.

Frente a esto, la provincia de Buenos Aires realiza un esfuerzo presupuestario significativo para sostener el sistema técnico-profesional, garantizando aportes puntuales a la institución.

A este sostén provincial se suma el aporte fundamental del gremio. Además de su participación en el diseño pedagógico, el sindicato garantiza el espacio físico y el mantenimiento operativo de las instalaciones a través del esfuerzo colectivo de las y los empleados de comercio, permitiendo que la propuesta educativa permanezca abierta.

Para el Sindicato de Empleados de Comercio, la capacitación de los trabajadores y la inclusión de sus familias en la formación laboral constituyen un eje estratégico. Este proceso no solo busca democratizar el conocimiento y facilitar la inserción en las nuevas formas de trabajo, sino también brindar herramientas para que los trabajadores conozcan sus derechos laborales y comprendan hacia dónde se dirige el mundo.

Por último, desde el Centro de Formación Laboral N° 404 invitan a todos los trabajadores y trabajadoras, a sus familias, a los empleados de comercio y a la comunidad en general a acercarse a la sede ubicada en Salta 1852 (3° piso) o a consultar su oferta formativa a través de sus redes sociales. Los cursos son gratuitos, abiertos al público y otorgan certificaciones oficiales.

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