La Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) resolvió continuar el plan de lucha con una semana completa de paro del 16 al 20 de junio, impulsando además clases públicas y protestas junto al Frente Sindical Universitario. En paralelo, Conadu Histórica anunció una huelga durante esa misma semana.
El Plenario de Secretarios y Secretarias Generales de Conadu resolvió continuar el plan de lucha con una semana completa de paro del 16 al 20 de junio, el cual se replicará en la Universidad Nacional de Mar del Plata. A su vez, promoverán acciones junto al Frente Sindical Universitario: clases públicas en distintos puntos del país el próximo martes, y acciones en Rosario y Palacio Pizzurno el 11 y 16 de junio respectivamente.
Por su parte, Conadu Histórica anunció una huelga durante esa misma semana y advirtió que el inicio y funcionamiento del segundo cuatrimestre están en riesgo: “La crisis de las universidades nacionales se profundiza día a día. Ratificamos que no existe ninguna negociación formal en curso y rechazamos cualquier intento de condicionar nuestros reclamos o el abandono de las acciones judiciales impulsadas para defender la universidad pública”.
Con respecto a esto, desde Conadu aseguraron: “Ante las noticias y trascendidos sobre posibles ofertas de parte del gobierno nacional, el Plenario sostuvo que la resolución del conflicto universitario debe darse con una convocatoria formal que permita dar inicio al cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, lo que implica, además, la importancia de sostener las acciones judiciales en curso”.
Además, la secretaria general de la Federación, Clara Chevalier, expresó: “Con este Gobierno la universidad pública está en constante peligro de desaparecer. Pero nosotros no lo vamos a permitir. Tenemos la convicción de que el pueblo argentino va a triunfar en esta lucha, y que la universidad es capaz de anudar todos los malestares que estamos viviendo”.
Por último, el sindicato informó que se presentó una denuncia ante la Organización Internacional del Trabajo para denunciar al gobierno nacional argentino por “la falta de respuesta al reclamo de convocatoria a la negociación paritaria, y por las acciones antisindicales con las que busca limitar el derecho a huelga”.
