Entrevistamos al Secretario Adjunto de la Asociación del personal Universitario (APU), Sergio Mendoza, y el Secretario General de la Agremiación Docente (ADUM), Pedro Sanllorenti, para conversar sobre el comienzo del ciclo lectivo 2021 y los reclamos por atender.

—Las paritarias también tienen que ver con las condiciones de trabajo ¿Qué análisis podés hacer sobre el desarrollo de las clases en este comienzo del 2021? ¿Se han garantizado las herramientas de trabajo?

Sergio: Esto tiene dos partes, por un lado lo que se ha logrado generar y hacer durante el 2020, esto tiene un punto fundamental que es que se pudo sostener en un gran porcentaje, casi en su totalidad, el funcionamiento de la universidad. En relación a las condiciones ha sido un poco dispar, mayoritariamente se ha provisto a los trabajadores que han tenido dificultades o que han necesitado de tecnología para poder trabajar de sus casas, salvo algunos problemas puntuales, en general se ha cumplido.

Por otro lado está lo que se pudo acordar en paritarias en relación a que se tratara de virtualizar todo y que solamente quedara presencial aquello que no pudiera posponerse o que no se pudiera realizar virtualmente. Esto ha tenido sus idas y vueltas a lo largo de todo el año, en este principio del 2021 lo que vemos es que las condiciones epidemiológicas, mas allá de la circunstancial de una baja importante de casos, es que la pandemia no terminó, el proceso de vacunación viene lento y que aunque se pueda acelerar va a llevar un tiempo importante que eso logre una inmunidad en la sociedad, entonces nosotros debemos seguir preservando a los compañeros.

Y por otro lado es real que hay condicionamiento, nosotros tenemos un grave problema que lo recabamos en reuniones con compañeros y directos generales, donde el principal problema que tienen es el resguardo de aquella información que se fue trabajando de forma virtual. Al haber un sistema de expediente electrónico esto nos está generando bastante problemas en distintas áreas. Es un planteo que ya hemos llevado a esta primer paritaria que tuvimos.

—¿La medida del gobierno nacional de restringir la tarea presencial de la administración publica nacional impacta en nuestra universidad?

Sergio: En realidad no porque nosotros ya tenemos las paritarias vigentes donde todo aquel que se encuentra en diferentes situaciones está dispensado a concurrir presencialmente y todo aquello que se pueda trabajar de la virtualidad se sigue sosteniendo. Así que en este caso no nos afectaría, de hecho es mucho mas amplio el acuerdo, abarca bastante situaciones para dispensar a aquellos trabajadores que por distintas circunstancias deben trabajar de forma remota. Así que en principio no nos afecta tanto.

—Desde el año pasado se viene reclamando por mejores condiciones de trabajo y gastos de conectividad e infraestructura ¿Cómo viene ese avance de negociaciones?

Pedro: La virtualidad se sigue haciendo con los equipos puestos por los docentes, con la conectividad dada por los docentes y en sus casas, con los problemas que eso trae. El reclamo que se mantiene fuerte a nivel nacional es: bueno, hagan algo con respecto a esto, armen una posible solución, que en alguna de las aulas de la universidad existan maquinas y sistemas de transmisión de clases en modo remoto. Pero que el docente no tenga que estar en su casa, con su computadora y su conectividad sino que lo garantice el propio sistema universitario.

A nivel nacional la referencia que tenemos como un avance importante fue en el mes de febrero, en la paritaria nacional docente, donde se firmó en el acuerdo un pago de $500 por conectividad y además hay otro ítem que dice que van a garantizar en este lapso del primer cuatrimestre una computadora por aula. Es mucho más que lo que tenemos nosotros.

El plan que se generó desde el ministerio de educación, que es el Plan de Virtualización de la Educación Superior, distribuyó unos 1500 millones para compra de equipamientos y cosas de la virtualidad y el resto es para gastos corrientes. Esta primera etapa se pensó para garantizar la continuidad pedagógica a aquellos estudiantes que no tienen ningún tipo de conectividad o tienen muchas dificultades para tener el conocimiento de hacer esa conexión con el mundo universitario, para que tuvieran tutores y demás. Y está perfecto pero el caso de los docentes sigue sin resolverse.

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