A partir de un relevamiento del Observatorio de Argentinos por la Educación, en base a la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, se conoció que sólo el 32% de los mayores de 25 años de los sectores más vulnerables logró terminar la educación obligatoria.

Para el análisis se utilizaron los datos del INDEC que pertenecen al tercer y cuarto trimestre de 2019 y al cuarto trimestre de 2020. De esa manera, se reveló que en los sectores más vulnerables solo el 32% de los mayores de 25 años logró terminar la educación obligatoria, mientras que en los sectores con ingresos más altos el 87% tiene el secundario completo. A nivel general, sólo el 58% terminó el secundario.

En el gráfico se observa que mientras en el nivel de ingresos más bajos (1) apenas el 2% de los adultos pudieron terminar la universidad, en los sectores más ricos (10), la cifra llega al 51%. Además, en este último grupo el 6% realizó estudios de posgrado, y ninguno lo hizo en el decil más bajo.

Los datos del informe muestran que, a medida que aumenta el nivel de ingresos de la familia a la que pertenecen, baja sistemáticamente el porcentaje de estudiantes que concurre a las escuelas primarias de gestión estatal: en la primaria, el 94% de los estudiantes de menores ingresos asisten a escuelas públicas, mientras que la cifra desciende al 20% entre los estudiantes de mayores ingresos.

Esta desigualdad también se observa en la secundaria, ya que en el decil más bajo, 9 de cada 10 estudiantes de secundaria asisten a escuelas estatales, mientras que en el otro extremo 4 de cada 10 estudiantes lo hacen.

El informe también analiza el capital educativo de las familias, donde reaparecen las desigualdades. En los hogares que eligieron escuelas del sector privado para sus hijos, el nivel educativo de las madres es marcadamente superior: en las escuelas privadas, el 81% de las madres de los estudiantes terminaron la secundaria, y de ellas, el 38% son universitarias. En contraste, en las escuelas estatales solo el 44% de las madres de los estudiantes completó la educación obligatoria, y solo el 10% terminó la universidad.

“El informe no deja dudas respecto a la capacidad de nuestro sistema educativo de reproducir las desigualdades sociales. El sistema hace muy poco para emancipar a las nuevas generaciones de las limitaciones de origen. Aunque aumentemos el porcentaje de niños y jóvenes que concurren a la escuela, las distancias relativas entre las jerarquías sociales se mantienen”, advirtió Guillermina Tiramonti, investigadora del área de Educación de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales y ex coordinadora del Consejo de Formación Continua de la Provincia de Buenos Aires.

Y agregó: “A las distancias existentes entre quienes terminan o no la secundaria, se agrega la segregación socioeconómica en 2 circuitos, el público y el privado, que refuerzan la dinámica desigualadora a través de una socialización que encierra a cada sector en su propio mundo”.

Metodología

Para el informe se utilizó la EPH publicada por el INDEC. La base se publica con periodicidad trimestral y se utilizaron el tercer y cuarto trimestre de 2019 y el cuarto trimestre de 2020. Los ingresos se encuentran a precios del cuarto trimestre 2019. Los deciles a lo largo del informe hacen referencia al ingreso per cápita familiar.

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