La propuesta fue desarrollada en el marco del Taller de Historia de Mar del Plata de la UNMdP. El juego reúne 60 cartas con personajes, lugares y símbolos vinculados con la historia de la ciudad.
En el marco del Taller de Historia de Mar del Plata de la Universidad Nacional de Mar del Plata, se presentó “¿Quién quiere ser Marplatense?”, un juego de cartas que propone acercarse a la historia y la identidad local desde una perspectiva lúdica y participativa.
La iniciativa fue desarrollada por Diego Failla, Ezequiel Casa y Valentina Giacconi, docentes e investigadores vinculados al área de Didáctica de la Historia y las Ciencias Sociales de la UNMdP. El juego está compuesto por 60 cartas que reúnen personajes, lugares y otros símbolos que los autores consideran representativos de Mar del Plata.
“Nos interesa poner en discusión la identidad marplatense”, explicó Failla, profesor de Historia de la UNMdP. La propuesta parte, además, de una concepción de la enseñanza de la historia orientada a comprender el presente. “Nuestra finalidad de enseñar historia es entender el presente y bajo esa lógica solucionar problemas del presente”, señaló.
Uno de los principales ejes del juego es la idea de que la identidad marplatense no constituye una definición cerrada, sino una construcción que se transforma a partir de las experiencias, los cambios sociales y las distintas personas que habitan la ciudad.
Según Failla, el carácter relativamente joven de Mar del Plata y la llegada permanente de habitantes provenientes de diferentes lugares contribuyeron a conformar “una sociedad culturalmente diversa”.
En ese contexto, las cartas funcionan como disparadores para discutir qué elementos forman parte del imaginario colectivo de la ciudad: “Son 60 símbolos que, de manera arbitraria, nosotros, como historiadores, consideramos que son identitarios de Mar del Plata”, explicó.
La selección, justamente, no pretende establecer una única respuesta, sino que abre la posibilidad de discutir por qué determinados personajes, espacios o acontecimientos son reconocidos como representativos de la ciudad, mientras que otros pueden tener una importancia diferente según cada mirada.
De esta manera, el juego permite abordar aspectos vinculados con el patrimonio y la memoria local, pero también cuestionar cómo determinados lugares, personas y situaciones llegaron a convertirse en símbolos de Mar del Plata.
La propuesta también pone en evidencia que no existe una única experiencia de la ciudad. Las representaciones sobre Mar del Plata pueden cambiar de acuerdo con las historias personales y, especialmente, con los espacios en los que cada habitante desarrolla su vida cotidiana.
La relación con la costa, los barrios y determinados espacios urbanos puede generar, de esta manera, identificaciones muy distintas.
En ese sentido, “¿Quién quiere ser Marplatense?” busca recuperar la historia local desde una perspectiva participativa. Más que ofrecer respuestas definitivas sobre qué caracteriza a Mar del Plata, el juego propone preguntar, debatir y reconocer las múltiples formas en que se construye y se vive la identidad de la ciudad.
