La Unesco solicitó al Estado argentino suspender las obras vinculadas al proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) hasta que se presente una evaluación ambiental que permita determinar sus posibles efectos sobre la Península Valdés, declarada Patrimonio Mundial.
El planteo fue realizado durante la 48ª sesión del Comité de Patrimonio Mundial, desarrollada en Busan, Corea del Sur, donde el organismo expresó su preocupación por el impacto que podría generar la terminal petrolera proyectada en Punta Colorada, sobre la costa del Golfo San Matías, a unos 30 kilómetros del área protegida.
La iniciativa contempla la construcción de un oleoducto de aproximadamente 437 kilómetros para transportar petróleo desde Vaca Muerta hasta la costa rionegrina, donde se prevé una terminal marítima con monoboyas para la carga de buques de gran porte destinados a la exportación.
Si bien la infraestructura no estará ubicada dentro de los límites de Península Valdés, la Unesco advirtió que ambos espacios mantienen una estrecha conexión ecológica, por lo que cualquier modificación del ecosistema marino podría afectar el Valor Universal Excepcional por el cual el sitio fue incorporado a la Lista del Patrimonio Mundial.
Entre los principales riesgos señalados aparecen el incremento del tránsito de buques petroleros, la posibilidad de colisiones con ballenas y otros cetáceos, la contaminación acústica submarina, la iluminación artificial, eventuales derrames de hidrocarburos y otras formas de contaminación que podrían alterar uno de los ecosistemas marinos más importantes del país.
El Comité también manifestó su preocupación porque las obras preliminares ya se encuentran en marcha y porque, según la información recibida, la exportación de petróleo podría comenzar durante este año.
Aunque el Gobierno argentino presentó en diciembre de 2025 una evaluación de impacto ambiental junto con medidas de mitigación, monitoreo y planes de contingencia, la Unesco consideró que la documentación resulta insuficiente para garantizar que el proyecto no afectará el área protegida.
El organismo internacional señaló que aún existen dudas sobre si fueron evaluados todos los impactos directos, indirectos y acumulativos del emprendimiento, especialmente los vinculados a la operación permanente de la terminal y al tránsito marítimo.
Por ese motivo, el Comité solicitó que se suspendan los trabajos hasta que la documentación sea presentada ante el Centro del Patrimonio Mundial y analizada junto con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Entre los documentos requeridos figuran la evaluación ambiental completa, el plan de gestión ambiental, la localización de toda la infraestructura asociada, las rutas previstas para los buques petroleros, las medidas de prevención y monitoreo y los antecedentes del proceso de participación ciudadana desarrollado durante la aprobación del proyecto.
La Argentina tendrá plazo hasta el 1 de febrero de 2027 para presentar un informe actualizado. El caso volverá a ser analizado durante la próxima sesión del Comité de Patrimonio Mundial.
El pronunciamiento de la Unesco no implica una orden judicial para detener las obras, pero constituye un requerimiento internacional formal dentro del sistema de protección del Patrimonio Mundial y vuelve a poner el foco sobre los posibles impactos ambientales de uno de los principales proyectos de infraestructura petrolera del país.
