El Gobierno de la provincia de Buenos Aires entregó los primeros 950 medidores de dióxido de carbono en escuelas del municipio, que permiten regular el nivel de apertura de las puertas y ventanas para garantizar una adecuada ventilación.

Frente al inminente regreso a las clases presenciales, que comenzará el próximo lunes, desde el Gobierno provincial se realizan distintas inversiones para garantizar la presencialidad cuidada, como la distribución de dispositivos de control de dióxido de carbono. Diego Reinante, Jefe Distrital de Educación, confirmó que en General Pueyrredon “se distribuyeron 950 dispositivos que se terminaron de repartir hoy en todas las escuelas, abarcando la cobertura total de establecimientos”.

Estos dispositivos permiten regular el nivel de apertura de las puertas y ventanas necesario para una adecuada ventilación que mitigue el riesgo de contagio de coronavirus y aporte la mayor comodidad térmica posible en el contexto de bajas temperaturas, según explicaron las autoridades.

“Seguimos recibiendo de la Dirección General de Cultura y Educación, todos los insumos necesarios para garantizar las políticas de cuidado para la tranquilidad y las precauciones que estamos necesitando en este contexto de pandemia”, destacó Reinante.

También informó que se extendió el Plan de vigilancia epidemiológica activa en las escuelas, con una inversión del estado provincial de $117,5 millones, a través del cual los equipos de salud, en articulación con Zona Sanitaria VIII, realizan desde mayo testeos muestrales aleatorios a docentes y auxiliares para la detección de casos asintomáticos. “Hemos podido testear a docentes de diversos niveles y modalidades con importante resultado negativo”, precisó.

En este plan, la provincia de Buenos Aires ya invirtió 622 millones de pesos para distribuir 33 mil dispositivos medidores de dióxido de carbono (CO2) a las más de 11.000 escuelas de gestión estatal, según destacaron desde el oficialismo.

Comentarios