El Observatorio Político y Social (OSPO), dependiente de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata, elaboró un informe técnico sobre el proyecto de reforma política y electoral presentado por el Poder Ejecutivo Nacional. 

El estudio sostiene que las modificaciones propuestas reconfiguran los incentivos de la competencia y los equilibrios del sistema democrático argentino, planteando potenciales ganadores y perdedores según las nuevas normas que se pretenden implementar.

Uno de los ejes centrales del análisis radica en las nuevas exigencias para los partidos políticos, donde se propone elevar el requisito de personería jurídica del 0,4% al 0,5% del padrón electoral por distrito

Asimismo, el proyecto exige que los partidos de orden nacional cuenten con presencia en diez distritos en lugar de los cinco actuales, sumando además el requisito del 0,1% del total del padrón nacional. Este punto podría reducir la proliferación de «sellos de goma» y fomentar coaliciones más sólidas, pero también conlleva el riesgo de limitar la participación de fuerzas minoritarias y reducir la diversidad de la oferta electoral.

Respecto a la selección de candidaturas, el informe destaca la eliminación definitiva de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), delegando nuevamente la definición de postulantes a las estructuras internas y cartas orgánicas de cada partido. Los especialistas del observatorio advierten que este retorno al protagonismo de las cúpulas partidarias podría generar mayores escisiones ante conflictos internos, afectando principalmente a los espacios opositores, ya que el ejercicio del poder tiende a ordenar de forma natural a las filas del oficialismo.

En materia de financiamiento, la reforma plantea un giro significativo hacia la gravitación del capital privado en la política al proponer la eliminación de los topes de gasto de campaña y elevar el límite de aportes de personas jurídicas del 2% al 35%. El OSPO alerta que esta combinación, sumada a la quita de espacios gratuitos en medios de comunicación, podría derivar en un sistema con rasgos oligárquicos donde un pequeño grupo de financistas logre capturar las estructuras partidarias o se facilite la introducción de capitales ilícitos en la dinámica electoral.

Finalmente, el documento analiza las modificaciones en el instrumento de votación y la representación internacional. Sobre la Boleta Única de Papel, se proyecta la inclusión de un casillero de «lista completa» y la posibilidad de simultaneidad con categorías locales, lo que facilitaría el «efecto arrastre» y podría complejizar la claridad visual de la boleta. 

En cuanto al Parlamento del Mercosur, el proyecto estipula que los representantes por distrito nacional dejen de ser elegidos de forma directa por la ciudadanía, pasando a un cálculo proporcional automático basado en los resultados de la categoría de Diputados Nacionales, lo que restaría herramientas de control directo a los electores sobre sus representantes.

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