Más de 70 investigadores del Conicet participaron en la Feria del Libro de una jornada que combinó divulgación, experiencias lúdicas y acercamiento a las vocaciones científicas para miles de estudiantes.
En el marco de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2026, el CONICET desplegó una amplia agenda de actividades orientadas a acercar la ciencia a la comunidad educativa. A través del Programa VocAr y el área de Ferias y Exhibiciones, el organismo formó parte del espacio Zona Explora, donde más de 70 investigadores, becarios y técnicos interactuaron con alrededor de 4000 asistentes, entre estudiantes, docentes y público general.
La propuesta incluyó talleres participativos y experiencias lúdicas que abordaron temáticas como biomedicina, robótica, inteligencia artificial, arqueología, neurociencia y exploración marina. El objetivo central fue promover el interés por la ciencia desde edades tempranas y generar un contacto directo entre quienes investigan y quienes comienzan a descubrir estas áreas.
Desde el Instituto de Biología y Medicina Experimental se presentaron actividades sobre salud y biología celular, con una fuerte impronta interactiva. “Nuestro propósito en este espacio es mostrar cómo funciona un laboratorio y estimular nuevas vocaciones desde edades tempranas. Uno de los principales desafíos actuales es conectar con las nuevas generaciones mediante propuestas más visuales, interactivas y lúdicas, capaces de transmitir conocimientos de manera atractiva”, señaló la investigadora Karina Mariño.
En la misma línea, equipos del Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura compartieron experiencias sobre biodiversidad, suelos y sistemas productivos. La investigadora Laura Yahdjian destacó el valor de estos espacios para visibilizar investigaciones sobre ecosistemas como los pastizales del Río de la Plata, mientras que Gabriela Cordon acercó al público el vínculo entre semillas, cultivos y alimentos cotidianos: “Despertar esa curiosidad es fundamental, porque es lo que puede nutrir las vocaciones científicas del futuro”, afirmó.
Uno de los ejes que generó mayor interés fue la exploración del mar profundo, con la participación del Grupo de Estudio del Mar Profundo Argentino (GEMPA), que compartió materiales de la expedición al cañón submarino frente a Mar del Plata. “Este tipo de actividades son fundamentales porque permiten salir del laboratorio y acercar la ciencia a la gente”, explicó Daniel Lauretta, quien remarcó la importancia del intercambio directo con el público.
También hubo propuestas vinculadas a la robótica y la inteligencia artificial, donde se exhibieron desarrollos aplicados al monitoreo ambiental y la exploración de entornos complejos. En ese marco, el becario Francisco Raverta subrayó el valor pedagógico de estas iniciativas para acercar la tecnología a estudiantes y mostrar su potencial en la resolución de problemáticas reales.
La jornada incluyó además experiencias de divulgación arqueológica a cargo de equipos del Instituto de Arqueología, que propusieron actividades como simulaciones de excavación para explicar cómo se reconstruye el pasado a partir de evidencias materiales.
