La presidenta del Colegio Profesional en Turismo de la provincia de Buenos Aires, Amancay Romero Trucco, en diálogo con Trama Educativa analizó la compleja situación del complejo hotelero, su valor histórico para el turismo social y los recientes proyectos legislativos que buscan otorgarle un fin académico.
La situación actual de los hoteles de Chapadmalal atraviesa un momento de gran complejidad. Amancay Romero Trucco, presidenta del Colegio Profesional en Turismo de la provincia de Buenos Aires, abordó el conflicto en torno a este territorio y su profunda importancia histórica para la ciudad de Mar del Plata y el país.
Para comprender su magnitud, la licenciada remarcó que Mar del Plata experimentó una transformación fundamental en la década de 1940 gracias a una convergencia de factores: la llegada de la clase media impulsada por las vacaciones pagas, la pavimentación de la Ruta 2 y la ley de propiedad horizontal. En simultáneo a esos cambios en la infraestructura turística general, nació el modelo de democratización del turismo, cuyo objetivo era garantizar que los trabajadores pudieran acceder al ocio a través de complejos como los de Chapadmalal y Embalse Río Tercero. De esta forma, el Estado se posicionó como garante de un derecho que cambió para siempre el perfil de un destino que, hasta entonces, era exclusivo de las élites.
El valor de Chapadmalal trasciende lo estrictamente turístico, junto con el complejo de Embalse Río Tercero en Córdoba, representan un caso de estudio a nivel mundial y un faro del turismo social en América Latina. Estas estructuras forjaron de manera definitiva la identidad de los pueblos aledaños, donde hoy habitan generaciones de familias que originalmente se instalaron en la zona para trabajar en el complejo. Romero Trucco destacó el enorme valor simbólico de estos espacios para la sociedad en su conjunto, recordando que gracias a ellos, muchas personas y contingentes de viajes de egresados pudieron conocer el mar por primera vez en sus vidas.
Frente a los recientes intentos de privatización, la licenciada advirtió sobre el fuerte rechazo que existe por parte de los pobladores locales y las organizaciones de la zona. Según explicó desde una perspectiva técnica, cualquier proyecto turístico requiere un análisis de viabilidad social y política; en este caso, se intenta avanzar con medidas sin la aprobación de quienes habitan el territorio, lo que podría desencadenar graves problemas a futuro.
Asimismo, criticó la postura del gobierno nacional, señalando que existe una práctica de desfinanciar lo público para que, una vez deteriorado, se pueda vender a un menor precio. Esta dinámica, argumentó, se basa en un descreimiento gubernamental sobre el rol del Estado como ente regulador y garante de derechos. Romero Trucco enfatizó que, si bien el turismo es una actividad que necesita ineludiblemente de la inversión y participación del sector privado, es el Estado quien debe articular las partes y asegurar que todos los actores tengan voz en las decisiones estratégicas.
En el marco de este escenario de incertidumbre, cobró relevancia un proyecto impulsado en el Senado por el legislador radical Maximiliano Abad, el cual propone otorgar a estos espacios un fin académico bajo la órbita de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Ante esta iniciativa, Romero Truco consideró sumamente positivo que la universidad amplíe su alcance territorial para facilitar el acceso a la educación de más personas, pero subrayó la necesidad de analizar cómo el autor del proyecto pensó estratégicamente esta articulación institucional.
Finalmente, la especialista desmintió las versiones mediáticas que aseguran que todos los hoteles están completamente destruidos, aclarando que varios de ellos recibieron inversiones en los últimos años y estuvieron en pleno funcionamiento.
