El Centro Educativo Bachillerato de Adultos en Salud (CEBAS) 11 no solo forma a futuros profesionales, sino que promueve proyectos nacidos de la inquietud de sus estudiantes. Directivos y docentes detallan su innovadora oferta educativa y una propuesta que busca garantizar atención primaria en todos los establecimientos educativos.
En la intersección de las calles Independencia y 11 de septiembre, funciona una institución que combina la terminalidad educativa con una fuerte vocación sanitaria: el CEBAS 11. Dirigida exclusivamente a mayores de 18 años, esta escuela otorga el título de «Bachiller en salud pública especializado en información y gestión», habilitando a sus egresados como promotores de salud.
Graciela Nieves Oliva, directora de la institución, destacó que el modelo de enseñanza se basa en la educación popular y cuenta con un abordaje interdisciplinario. Esta formación especializada rinde sus frutos una vez finalizados los estudios: la gran mayoría de los alumnos continúa carreras de nivel superior vinculadas al área sanitaria, principalmente Enfermería y Medicina.
La dinámica participativa del aula permite que los debates de actualidad se transformen en propuestas concretas. Tras dialogar sobre hechos de violencia ocurridos en establecimientos educativos del país, los estudiantes y el equipo docente comenzaron a investigar y desarrollaron el proyecto «Pérez Belis».
La iniciativa plantea la necesidad urgente de crear el rol del enfermero o enfermera en todas las instituciones educativas, sin importar su nivel o modalidad. Carmen Grasso, profesora de lengua del CEBAS 11 y una de las impulsoras de la propuesta, explicó que el personal docente o el Equipo de Orientación Escolar no poseen la capacidad técnica ni el aval reglamentario para intervenir físicamente ante emergencias médicas de los alumnos.
«El enfermero o enfermera sabe cuándo derivar oportunamente», detalló Grasso. La propuesta busca cubrir desde el acompañamiento de una menarca o una fiebre, hasta la atención urgente de una lastimadura o un desmayo.
Con el objetivo de transformar esta inquietud en una futura política pública, la comunidad educativa ya expuso el proyecto en el Parlamento Juvenil y en diversos congresos de salud. Actualmente, el equipo busca profundizar en los desafíos de su implementación, analizando aspectos como el escalafón docente y el presupuesto necesario.
El impacto del bachillerato trasciende sus paredes y busca mejorar la calidad de vida de los vecinos. En este sentido, todos los docentes de la institución se encuentran organizando una actividad de extensión para el mes de septiembre. Se trata de una jornada abierta a toda la comunidad denominada «Higiene 360 grados», que abordará temáticas integrales sobre el cuerpo, la alimentación y el medioambiente.
