La psicopedagoga Cintia Taddeo, desde el Consultorio de Psicopedagogía Matriz, su espacio de atención personalizada plantea la siguiente pregunta: ¿Es el número de niños que tenemos dentro de las aulas la variable preponderante si encontramos mayor o menor dificultades de aprendizaje?

Desde hace varios años en el mundo viene una caída muy pronunciada en los nacimientos y en la República Argentina se dio en esta última década una caída abrupta de los nacimientos.

Hay estadísticas que nos están diciendo que entre el 40 y el 45% ha bajado la natalidad en la República Argentina en estos últimos 10 años. Esta caída de la natalidad y esta caída de los nacimientos ha repercutido directamente en las salas de los jardines de infantes y en las aulas de las escuelas primarias.

¿Cómo los vemos? Han cerrado escuelas, se han unificado divisiones, vemos grupos más reducidos. Todo esto está sucediendo aquí especialmente en Argentina, que es dentro de Latinoamérica, el país que lleva liderando esta baja de natalidad.

Estos números o estos grupos reducidos que encontramos en las escuelas, nos ha mostrado que no es la única problemática con la que hoy se encuentra el sistema educativo, porque paradójicamente a este número reducido los docentes y los profesionales nos estamos encontrando con mayor número de problemas o situaciones que emergen de este grupo de niños en la actualidad.

Los docentes tienen una mirada exquisita y tienen una observación con su grupo de alumnos, con cada uno de ellos y están consultando por situaciones que no se daban años atrás. Actualmente consultan mucho sobre qué pueden hacer con alguna característica, con alguna manifestación de estos niños en este contexto actual. Aún en grupos reducidos.

Los psicopedagogos nos encontramos en las aulas tratando de discernir si las manifestaciones de estos niños tienen que ver con algún diagnóstico o simplemente con alguna dificultad en esa trayectoria educativa, que esto puede ser trabajado directamente con el docente o con la institución.

Si bien sabemos que el desarrollo cognitivo se va a dar con la combinación de la biología con el medio ambiente, las funciones cognitivas superiores no se van a dar espontáneamente, sino que se van a dar con una interacción con los otros, donde se va a desarrollar el lenguaje, en la comunicación, se va a desarrollar la atención, se van a desarrollar las funciones ejecutivas, la regulación emocional.

Todo esto no nace espontáneamente, sino que nace a partir de esta interacción con los otros en tiempo real, en el aquí y en el ahora. Estas funciones fueron alteradas por variables del contexto.

Las variables están vinculadas directamente con la llegada de las pantallas o los dispositivos móviles. Esta llegada precoz y anticipada en la infancia hace que hackeen el cerebro de los niños y no haya oportunidad del juego real, concreto aquí y ahora.

Las funciones cognitivas superiores no aparecen, sino es directamente con la relación de ese bebé que nació con el ambiente. Esas funciones cognitivas se van a dar a partir del lenguaje, se van a dar a partir de la comunicación con el otro, del juego, del movimiento, de la exploración continua, que ese desarrollo de las funciones cognitivas superiores van a ser la base que sostienen un futuro aprendizaje.

Esas funciones cognitivas se vieron alteradas por algunas variables de este contexto. Una de las variables es la llegada precoz y sostenida de las pantallas. Ese tiempo que los niños están en la pantalla, no solamente le restan tiempo a otras actividades que van a ser nutritivas y fundantes para el aprendizaje, sino también por los contenidos que van a ver a través de los dispositivos móviles.

Otra de las variables que influyen hoy por hoy a estos comportamientos es el ambiente familiar donde se encuentran, que a veces son ambientes familiares donde las tensiones entre los adultos afectan directamente al aprendizaje de los chicos.

El estrés que afecta a los adultos y también ese estrés los tienen los niños y hace que no se dispongan a aprender dentro del contexto escolar. A veces la vulnerabilidad social y económica afecta directamente también sobre esta posición de los niños al aprendizaje dentro de las aulas.

La falta de juego, la falta de juego y nosotros los psicopedagogos le llamamos el juego libre, los docentes también lo hacen y muchos profesionales que trabajan con primera infancia saben de la importancia de este juego para que los chicos puedan esperar turnos, para que puedan regular sus emociones, para que puedan ellos mismos autorregularse y poder convivir con los otros mediando a través de la palabra situaciones que van a hacer un entrenamiento para una futura vida adulta.

Los psicopedagogos tenemos que tener la claridad de que cuando intervenimos dentro del contexto escolar, tenemos que discernir dónde hay un psicodiagnóstico y dónde hay dificultades en la trayectoria educativa.

Si trabajás dentro de un contexto escolar y te encontrás con estas realidades y querés o necesitás que te acompañen a reconocer las dificultades dentro de un grupo de niños en el cual estés a cargo o con el cual estés trabajando, no dudes en consultarnos. En matriz te acompañamos para que puedas transitar este hermoso proceso.

Quienes estén interesados en contactarse con el espacio Matriz pueden hacerlo a través de su cuenta de Instagram o mediante WhatsApp al 223 672-6488.

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