En Trama Educativa Radio hablamos con la doctora en Historia, María Laura Mazzoni, sobre la vida y obra de Juana Azurduy.

-¿Quién es Juana Azurduy?

Si tenemos que empezar por su origen, tenemos que trasladarnos hacia un espacio que ni siquiera es Argentina. Juana nació en el Virreinato del Río de La Plata, en la zona del Alto Perú, que actualmente es parte de Bolivia. Juana era mestiza, hija de un español de una clase media, campesina, y de una mujer india. Obviamente tiene que ver con el contexto en el cual se movía, era muy común este origen en un espacio como el alto Perú donde la población indígena era la mayoritaria.

Juana nace en ese espacio rural de una zona muy central para el Virreinato. Ahí, en Chuquisaca, funcionaba la audiencia que era como un tribunal superior y una universidad con una academia forense donde se formaron muchos de los revolucionarios de los que formaron parte del proceso revolucionario como Moreno, Castelli, Monteagudo. En ese espacio Juana rápidamente queda huérfana, entonces se forma entre algunos tíos, un convento, y se casa finalmente muy joven con Ascencio Padilla que es su marido y su compañero de armas. Juntos van involucrarse con la lucha por la independencia en esa zona.

La historia de Juana Azurduy
Laura Mazzoni, doctora en Historia

-¿Cómo se involucra en esa sociedad de fines del siglo XVIII principios del XIX antes de entrar en esta batalla de independencia?

Es un espacio muy central el Alto Perú, ahí está la riqueza del Virreinato pero, además, es un lugar muy cercano a Lima, al centro del poder imperial en la colonia. Entonces, la resistencia que van a poner los grupos indígenas, los campesino y las fuerzas milicianas, para frenar el avance realista es una resistencia que requiere de mucho esfuerzo y coraje porque las tropas realistas van a ocupar ese espacio y no quieren perderlo. Ese es un escenario de lucha muy central y ahí es donde actúan estas milicias o republiquetas, en las que lucha Juana. Chuquisaca refleja eso porque tiene universidad, tiene audiencia, tiene una élite muy importante y empresarios mineros. Va a haber una cuestión repartida pero, en general, los sectores acomodados van a estar a favor de continuar con el régimen colonial, con la dominación española.

-En ese sentido, en el conglomerado social, ¿dónde la encontramos a Juana Azurduy?

Juana es parte de los sectores populares. No podemos hablar de clase media en el siglo XIX, pero si tienen unos capitales que le permiten lograr un casamiento con Ascencio Padilla, que también formaba parte de un pequeño campesinado con propiedad de la tierra. Pero si, es parte de los sectores populares, no es parte de la élite que está en contra de la revolución, cuyos intereses están atados a esos grupos mineros y al interés económico que tiene que ver con la extracción de metales preciosos. Además, su origen es mestizo perteneciente a esos grupo indígenas y con una capacidad de movilización de esos mismos grupos, que tiene que ver con una identificación con grupos campesinos, indígenas. Por eso puede liderar un grupo que le responde y que hace una fuerza muy importante para frenar el avance.

Entrevista Completa:

-En diferentes textos sobre ella se la denomina como anti princesa o una princesa guerrera, ¿crees que está bien asignado este nombre?

Mi opinión personal es que eso forma parte de una colección y de una planificación editorial orientada a un mercado. Me parece que la categoría princesa es obsoleta y la anti princesa también. Sí, me parece que es un proyecto editorial o una emprendimiento editorial que por lo menos tiene la idea de reivindicar a la mujer con un rol que no sea un rol de adorno o princesa en ese sentido, de mera observadora de la realidad, si no que toma riendas de su propia vida y se involucra en política, en economía. Eso es lo bueno de la idea de anti princesas, pero yo le pondría otro nombre. Lo de princesas no explica, sobre todo en un país como el nuestros donde la Monarquía no es una forma de gobierno presente y teniendo en cuenta como su lucha tiene que ver cortar con esa dominación de la Monarquía y formar repúblicas.

-En esto de lo participativo en la historia, vos la mencionabas como la armadora de las guerrillas en Chuquisaca, ¿cómo se vinculaban estas milicias con el ejército del norte o con la venida de San Martin por Chile?

Ahí también entra en juego la figura de Güemes. El tema es que cuando se forma la Junta de Gobierno, el 25 de mayo de 1810, la Junta de Buenos Aires lo que decide es mandar expediciones a todo el resto de los lugares que formaban parte de todo el Virreinato del Río de La Plata para que se plieguen y se adhieran a esa junta. Que se trataba de autogobierno porque el rey de España estaba preso, estaba cautivo por Napoleón. En ese contexto, varios de los líderes o personas involucrados con esta revolución, forman parte de los ejércitos y de estas expediciones militares que van a lograr la adhesión del resto de las ciudades y pueblos.

Belgrano primero es enviado a Asunción, Paraguay, pero después cuando ese espacio no se libera y esa expedición fracasa es enviado al Alto Perú, pero antes fue Castelli. Esa es la formación, el inicio, del ejército auxiliar de los Andes. Ese ejército, es un ejército que, con un montón de problemas, quiere ser un ejército regular, que se va a ir formando de a poco porque a medida que pasa por los lugares va levantando, haciendo una leva para conseguir soldados. Pero se conforma como un ejército regular. La lucha en el Alto Perú, que es una lucha central, porque ahí están los ejércitos realistas queriendo avanzar hacia el sur para Buenos Aires. Eso implica no solamente el accionar del ejército, si no, que en muchas ocasiones en las que el ejército se tiene que replegar porque va perdiendo batallas, estas guerrillas que accionan con ataques fugaces, emboscadas, ataques no formales, van ensayando emboscadas para frenar al ejército realista o para implicarle pérdida de hombres o de recursos.

Juana creó la figura más destacada de las mujeres y, de hecho, parte de este reconocimiento tiene su punto más álgido en el 2015 cuando se hace la inauguración del monumento a Juana atrás de la Casa Rosada donde había estado emplazado un monumento de Cristóbal Colón

Laura Mazzoni, doctora en Historia

Una de esas republiquetas, milicias informales, era encabezada por Ascencio Padilla y por su mujer Juana Azurduy, que es la de la laguna. Pero hay otras y ahí Juana se destaca en el campo de batalla. Incluso hay cartas cuando Asencio Padilla informa sobre lo que pasa en algunas batallas, sobre el accionar de esa republiqueta que tiene varias victorias. En el parte no deja ver que Juana tiene un papel muy marcado pero hay otros testimonios, y Belgrano mismo pone en papel en algunos de sus informes al Gobierno Central que Juana Azurduy se había destacado en la batalla, que incluso había sido quien había robado una de las banderas más importantes del ejército realista que era una bandera sobre la reconquista de algunos espacios claves. Había puesto en riesgo su vida. Eso se empieza a valorar y Belgrano es quien le entrega un sable y la nombre Tenienta Coronela.

-¿Por qué Juana Azurduy no se ve reflejada en la historia de la Independencia?

Hay una cuestión, que por suerte está cambiando, que tiene que ver con darle visibilidad a un montón de sectores que participaron de la Guerra de Independencia y que no tienen una visibilidad y un reconocimiento. No solamente las mujeres, si no, las poblaciones indígenas. Mismo toda una concepción de la historia desde abajo, que valora la historia de soldados, no de grandes coroneles. Pero bueno, en esa renovación de la historia que es de estos últimos años por suerte se ha dado visibilidad a la participación de mujeres.

Juana, en ese sentido, sería la más destacada porque incluso en ese momento sus contemporáneos le reconocieron el valor, el esfuerzo y su propio coraje en la batalla. Pero hay otras, muchas, incluso algunas que fueron reconocidas en ese momento. Además, tiene que ver con la visibilización de la participación de las mujeres. No solamente en el papel de Juana tan destacado, si no, que también participaron acompañando a sus familias en los cuerpos de batalla, acompañando al ejército que iban caminando en recorridos tan largos. Cocinando, confeccionando uniformes, pasando información como espías. Hay una participación bien destacada de las mujeres haciendo de nexo entre diferentes compañías y grupos en el pase de información, arriesgando sus vidas. Eso forma parte de cuestiones que se están renovando. Los esclavos también participaron y algunos consiguieron su libertad a partir de la Guerra de la Independencia. Eso es algo que está invisibilizado, no era que no se conocía, si no, que no se ponía en valor.

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