Según monitoreos realizados por Glaciarium y el Parque Nacional Los Glaciares, en apenas 197 días el Glaciar Perito Moreno perdió 1,46 kilómetros cuadrados de superficie.
El Glaciar Perito Moreno atraviesa un proceso de retroceso que alcanzó una magnitud inédita en los últimos meses. Según los datos más recientes del monitoreo realizado por Glaciarium junto con la Intendencia del Parque Nacional Los Glaciares, la masa de hielo perdió 1,46 kilómetros cuadrados de superficie en apenas 197 días, entre noviembre de 2025 y junio de 2026.
La cifra representa el 44% de toda la superficie perdida por el glaciar desde mediados de 2018, cuando comenzaron a hacerse más evidentes los cambios en su comportamiento. En total, desde ese momento el Perito Moreno acumula un retroceso de 3,27 kilómetros cuadrados.
El seguimiento se realiza mediante vuelos periódicos con vehículos aéreos no tripulados (VANT), una herramienta que permite registrar con precisión las modificaciones en el frente del glaciar.
Uno de los datos que permite dimensionar la velocidad del fenómeno es la distancia que recorrió el frente del glaciar. En apenas 100 días, entre el 24 de febrero y el 4 de junio, se alejó aproximadamente 910 metros de la península de Magallanes.
El registro supera la marca histórica de 750 metros documentada en 1899 por el geólogo alemán Rudolf Hauthal. De esta manera, el Perito Moreno alcanzó un retroceso que no tiene precedentes en los registros disponibles.
Durante años, el Perito Moreno se había caracterizado por mantener una relativa estabilidad e incluso avanzar, mientras gran parte de los glaciares del mundo atravesaban procesos de retroceso.
Entre 1999 y 2013, la posición de su frente había variado menos de 50 metros. Sin embargo, los cambios comenzaron a hacerse más notorios a partir de 2018 y los estudios recientes muestran una aceleración considerable de la pérdida de hielo.
Luciano Bernacchi, uno de los directores de Glaciarium, explicó que el retroceso no puede atribuirse a una única causa: “El retroceso de los glaciares que terminan en el agua responde no solo a la variable climática sino que también influye la profundidad del agua y la forma del lecho rocoso. Es un conjunto de situaciones topográficas y climáticas”, señaló.
