Investigadores del Conicet bloquearon una proteína y lograron reducir el crecimiento tumoral y aumentar la actividad del sistema inmunitario en ratones. El hallazgo abre una nueva línea de investigación sobre el cáncer de mama triple negativo, aunque todavía debe comprobarse si los resultados se reproducen en humanos.

Especialistas del Conicet identificaron un posible blanco terapéutico para combatir el cáncer de mama triple negativo, uno de los subtipos más agresivos de esta enfermedad, que representa entre el 10% y el 15% de los casos.

La investigación se centró en el receptor H4R, una proteína presente en las células tumorales. Al bloquearlo mediante un compuesto específico, los científicos observaron una menor capacidad de las células cancerosas para crecer y migrar, además de una reducción del tamaño de los tumores en ratones.

El equipo también detectó cambios favorables en la respuesta inmunitaria, entre ellos una mayor actividad de células capaces de reconocer y eliminar células tumorales.

El trabajo fue liderado por Mónica Vermeulen, investigadora del Conicet y directora de un laboratorio del Instituto de Medicina Experimental (IMEX-CONICET-Academia Nacional de Medicina). Los resultados fueron publicados en la revista científica Frontiers in Immunology.

El cáncer de mama triple negativo se caracteriza por la ausencia de receptores para estrógeno y progesterona y de la proteína HER2, lo que limita las opciones de tratamientos dirigidos a esos blancos.

Según los investigadores, el bloqueo de H4R podría ayudar a reducir el crecimiento tumoral y favorecer la respuesta de las defensas del organismo. Sin embargo, los experimentos se realizaron con células de ratón y modelos animales, por lo que todavía no se puede afirmar que el procedimiento sea eficaz en pacientes.

“Son resultados alentadores que requieren estudios adicionales para determinar si pueden reproducirse en muestras humanas de pacientes con cáncer de mama triple negativo y, eventualmente, evaluar cuál sería la forma adecuada y segura de bloquear el receptor H4R”, señaló Vermeulen.

El hallazgo abre una nueva línea de investigación que podría contribuir al desarrollo de futuras estrategias terapéuticas, aunque serán necesarios nuevos estudios para determinar su posible aplicación clínica.

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