Docentes y estudiantes de la UTN Regional Mar del Plata transformaron un equipo de climatización en un sistema de enfriamiento para garantizar la supervivencia de peces en los tanques de acuicultura de la Facultad.

La Facultad Regional Mar del Plata de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) realizó un proyecto donde docentes y estudiantes del curso de Refrigeración y Climatización lograron adaptar un equipo de aire acondicionado para preservar una cría de truchas en los tanques de acuicultura de la institución.

La iniciativa surgió durante los meses de verano, cuando la temperatura del agua alcanzó valores que ponían en riesgo la supervivencia de los peces. Mientras las truchas requieren temperaturas cercanas a los 16 o 17 grados para desarrollarse adecuadamente, el agua de los tanques llegó a registrar hasta 28 °C.

“En el verano se nos presenta un inconveniente, nos encontramos que la temperatura estaba un tanto elevada. Para que la especie se mantenga con vida, teníamos que lograr una temperatura permanente de unos 16 grados. Con los chicos del curso modificamos la instalación eléctrica del equipamiento de climatización para transformarlo en un intercambiador de calor para extraer el calor al agua y liberarlo al ambiente exterior”, explicó Martín Giovanetti, profesor del curso de Refrigeración y Climatización.

Ante la urgencia de la situación, el equipo decidió reutilizar un aire acondicionado que se encontraba en el Aula Magna de la Facultad y convertirlo en un chiller, es decir, un sistema de enfriamiento de agua capaz de regular la temperatura de los tanques.

Para concretar la adaptación, los estudiantes participaron en tareas de modificación de cañerías, reacondicionamiento de componentes y construcción de un intercambiador de calor que permitiera transferir el frío al agua. Además, incorporaron un sistema de monitoreo mediante sensores de temperatura para controlar el funcionamiento del equipo y garantizar condiciones adecuadas para los peces.

Otro aspecto considerado durante el desarrollo fue la eficiencia energética. El sistema fue diseñado para operar principalmente durante el verano, cuando la actividad académica disminuye y el consumo eléctrico de la Facultad es menor. Durante las estaciones más frías, el funcionamiento es mínimo y se realiza de manera automática según las necesidades del sistema.

Más allá de la solución técnica alcanzada, la experiencia tuvo un fuerte componente formativo. Los estudiantes pudieron aplicar conocimientos vinculados a refrigeración, electricidad, diagnóstico de fallas, montaje de instalaciones y puesta en marcha de equipos en un contexto real, enfrentando desafíos similares a los que encontrarán en su futuro profesional.

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