Proyecto Igualar Por Ludmila Zamorano, Joaquín Sullivan y Fernando Fino
Estudiantes de la Tecnicatura Universitaria en Periodismo Digital (UNMdP)

Desde su experiencia, Andrea Ristol describe la coyuntura política actual y detalla acerca de la injerencia de los entes reguladores sobre las organizaciones de la economía social.

La representación más comúnmente asociada a esta economía son las cooperativas. Andrea Ristol, síndica de la cooperativa de trabajo Proyecto Igualar LTDA, define estas entidades como “una empresa atendida por sus dueños, es el conjunto de personasque se unen para un fin común”. Esta definición se alinea con la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), que establece que una cooperativa “es una asociación autónoma de personas que se han unido voluntariamente para satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes, por medio de una empresa de propiedad conjunta y democráticamente gestionada”.

El objetivo fundacional de Proyecto Igualar fue la creación de puestos laborales para sus asociados. La cooperativa nació en septiembre de 2020, en medio de la crisis generada por la pandemia y ante la angustia por el desempleo de sus allegados.

A diferencia de una empresa tradicional o sociedad comercial, cuyo objeto social, según la Ley 19.550/73, es maximizar los beneficios, el fin de las cooperativas es satisfacer necesidades culturales, sociales o económicas, a través del desarrollo sostenible con las dimensiones sociales, económicas y medioambientales, y sin fines de lucro. Andrea lo resume con claridad: “A veces pasa que en las empresas pocos se llevan mucho y la mayoría no se lleva lo que debería”. Por esto, Proyecto Igualar se enfoca en la idea de que los asociados ganen de forma equitativa.

Desde sus orígenes, todas las cooperativas se rigen bajo los mismos valores y principios, “pautas que contribuyen a la creación de las dinámicas necesarias para consolidar a los grupos cooperativos y construir una genuina organización solidaria”. Entre ellos destacan la ayuda mutua, solidaridad, responsabilidad social y equidad, principios que, definidos en palabras de Andrea “vamos todos para el mismo lado”.

Si bien las cooperativas de trabajo son las más numerosas, existen otros tipos según su objetivo y asociados:

  • Agropecuarias: asocian a los pequeños y medianos productores agropecuarios y procuran satisfacer sus necesidades económicas y sociales mediante la realización de diversas actividades.
  • De Producción: distribuyen entre sus asociados los elementos indispensables para el desarrollo de su actividad.
  • De Servicios: surgieron de la unión vecinal para contrarrestar los graves excesos que las empresas de lucro competían contra los usuarios de los servicios y para brindar el servicio en aquellas zonas en las cuales ni el Estado, ni las grandes empresas del sector privado llegaban.
  • De Vivienda: surgen para solucionar el problema habitacional de sus asociados, ya sea mediante la autoconstrucción de viviendas o contratando a empresas constructoras.
  • De Consumo: tienen como objetivo satisfacer las necesidades de los asociados en su carácter de consumidores.
  • De Seguros: sus servicios están destinados a proteger a sus asociados de riesgos personales o patrimoniales.
  • De Ahorro y Crédito: su finalidad principal es la de otorgar a sus asociados préstamos para fines relativos a sus necesidades como consumidores.

Entes Reguladores: ¿Ayuda u obstáculo?

En Argentina todas las cooperativas son reguladas por los mismos entes: el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) y el Instituto Provincial de Asociativismo y Cooperativismo (IPAC).

Retomando el caso de Proyecto Igualar, uno de sus principales obstáculos a lo largo de su camino ha sido la burocracia y las trabas impuestas tanto por el INAES como por el gobierno nacional. “Empezamos en septiembre de 2020, terminamos todos los papeles y recién nos dieron la matrícula en agosto de 2021”, detalla Andrea sobre sus inicios.

Su reclamo es claro, “no hay nadie con quien podamos hablar”. Andrea resalta que todos los trámites se realizan mediante una página web, y el contacto es únicamente por correo electrónico, y destaca la ausencia de una persona real para evacuar dudas y facilitar las distintas instancias solicitadas. Desde Proyecto Igualar, se percibe una cuestión ideológica por parte del gobierno nacional: “No consideran como alguien productivo a las cooperativas, obviamente no les interesa ayudarnos”. Andrea se sincera acerca de la vulnerabilidad de este tipo de organizaciones “las cooperativas son entidades que precisan mucha ayuda por parte del Estado. Entonces, si no tienen todos los papeles, ayudalas a tenerlos en regla, no le pongas trabas ni señales diciendo: te saco todo”.

En contraposición, la relación que han formado con el IPAC ha sido más positiva y personalizada. Andrea destaca la figura de una empleada, que funciona como una asesora frente a la burocracia que caracteriza a estos trámites; “siempre estamos molestando y siempre nos da información o nos brinda cualquiera ayuda que necesitemos con algún problema”. Además, resalta que esta ayuda no se percibe sólo en su organización, sino que también en el resto de cooperativas con las que se relacionan: “Hemos tenido mucha ayuda. Entienden que productivamente está bueno apoyarnos, ya que conlleva una circulación en las economías locales”.

En cuanto al gobierno municipal, Andrea fue directa: “No le dan trabajo a las cooperativas”. Compara con gestiones anteriores y comenta que, la ayuda y la relación que tienen hoy por hoy es nula. Esta disonancia entre entes podría reflejar una batalla política, donde el municipio sigue la línea ideológica del gobierno nacional, mientras que en su contraparte, la Provincia se maneja de manera opuesta.

En la actualidad, Proyecto Igualar es partícipe de tres actividades del sector público: la construcción de veredas, el corte de césped en escuelas, y el mantenimiento y limpieza de la banquina del sector comercial del puerto y lobos marinos.

Una de las principales aspiraciones de Andrea a futuro es la inserción en el sector privado, lo que les brindaría la posibilidad de no depender de la oferta de obra pública y escapar de la coyuntura política actual, resolviendo así uno de sus mayores desafíos hasta el momento.

Bibliografía:

  • Alicia Ressel, Noelia Silva, Viviana Coppini y Magdalena Nievas. Manualteórico-práctico de intr. al cooperativismo. FCEyS UNLP. 2013
  • INAES. Aspectos básicos cooperativos. 2021
  • Montes y Ressel. Presencia del cooperativismo en Argentina. 2003

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