Desde la agrupación Tribuna Docente advierten sobre el peligro del retorno presencial a las escuelas y rechazan la aprobación del protocolo por parte del Ministro de Educación, Nicolás Trotta y los principales sindicatos docentes.

En su comunicado, la agrupación docente destaca que «el rechazo de dicho protocolo es compartido tanto por docentes como por los padres de los estudiantes dado que es imposible de aplicar en la realidad. Así lo demuestra por ejemplo una votación que, impulsada por Crónica TV en su canal de youtube, reveló que sobre un total de 13.129 votos, el 72 % de los padres no mandará a sus hijos al colegio. Los docentes por su parte manifiestan su preocupación y temor no sólo por las casi nulas posibilidades de llevar adelante las medidas de distanciamiento interpersonal e higiene para preservar la salud de los estudiantes; sino la de ellos mismos y las de sus familias»

¿Qué dice el protocolo?

El Protocolo de 17 páginas, establece entre sus puntos más salientes que en cada escuela deberá haber jabón, alcohol en gel, papel para secado y un número reducido de estudiantes a quienes se mantendría distanciados (un metro y medio) y con uso permanente de tapabocas. El personal docente utilizará durante la clase máscaras de acetato y tapabocas. El lavado frecuente de manos (cada 90 minutos), evitar el contacto físico, no compartir recreos y comedores, útiles u otros utensillos, aulas ventiladas y un espacio especial destinado para aislar casos sospechosos de COVID; entre otras medidas.

Si se detectara un caso sospechoso, está indicado el aislamiento, la suspensión de clases por un día y la desinfección. De confirmarse el caso, el grupo de estudiantes se considera contacto estrecho del caso confirmado y debe respetar el aislamiento durante 14 días a partir de la última exposición. El/la docente que haya mantenido el distanciamiento adecuado con el grupo, podrá seguir dando clases al otro grupo. El resto de los cursos/grupos/secciones y la totalidad de docentes y no docentes podrán seguir con las tareas establecidas. Los testeos (PCR) sólo se indican ante la presencia de sintomatología compatible con un caso sospechoso o contacto estrecho. Ante potenciales casos sospechosos se deben desarrollar actividades de identificación mediante la medición de temperatura corporal y la realización de cuestionarios para la detección de posibles síntomas previo al ingreso a la institución. Para el caso de la temperatura, podrá resolverse con la exigencia de una declaración jurada de ausencia de síntomas para poder entrar al establecimiento.

«La intranquilidad y el rechazo tienen que ver no sólo con el estado en que se encuentran las instituciones en lo que se refiere a infraestructura desde hace décadas, sino a la inexistencia de elementos de higiene que deben suministrar los consejos escolares. Es de público conocimiento las dificultades para lograr que un elemento básico como la lavandina llegue a las escuelas y por tanto difícil de creer que alcohol y jabón vayan a ser provistos» continúan.

Además se reclama que «el protocolo, pese a que dice que ‘la reapertura (de instituciones educativas) se establece en base a un proceso consensuado’, ha sido elaborado y aprobado a espaldas de los docentes. Nadie nos ha consultado. No sólo es improvisado en el marco de la actual situación epidemiológica, sino que además no responde a ninguna de las realidades educativas e incluso se desconoce cuál es la partida presupuestaria que se afectará para garantizar ese mismo protocolo. Lo que hay en concreto es una apelación a la voluntad y responsabilidad de docentes y estudiantes sin garantizar las mínimas condiciones edilicias y sanitarias».

«Los docentes vienen discutiendo esto y en algunas escuelas ya proponen elaborar un protocolo propio y que involucre a los estudiantes y sus familias para conformar comisiones de seguridad e higiene; así como un plan de obras de infraestructura con control por parte de las comunidades educativas» concluyen desde Tribuna Docente.