Con una medida de fuerza de 48 horas que iniciará este jueves 22 de octubre, la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) se diferenció del Frente de Unidad Docente Bonaerense. Mientras Suteba, Udocba, AMET y Sadop dieron el visto bueno a la suba salarial del 6% bimestral, el gremio conducido por Liliana Olivera calificó la propuesta de “insuficiente”.
El escenario salarial de la provincia de Buenos Aires volvió a tensionarse tras el cierre de las negociaciones paritarias entre el Gobierno de Axel Kicillof y los representantes sindicales del sector educativo. A pesar de que la mayoría de los gremios que conforman el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) aceptaron la oferta oficial, la FEB resolvió rechazar el ofrecimiento y convocar a un paro de 48 horas.
La primera medida de fuerza se llevará a cabo este jueves 22 de octubre con alcance en todo el territorio provincial, mientras que la segunda jornada de 24 horas fue facultada al Consejo Directivo del gremio para ser ejecutada en las próximas semanas.
La propuesta del Ejecutivo bonaerense consiste en un incremento salarial del 6% acumulado en dos tramos, sobre la base de septiembre -3% retroactivo a octubre a cobrarse en noviembre y 3% en noviembre a cobrarse en diciembre-. Además, se incluyó el compromiso de reabrir las paritarias en diciembre para volver a discutir haberes antes de fin de año.
Los gremios Suteba, Udocba, AMET y Sadop aprobaron la oferta tras llevarla a sus respectivas bases e instancias orgánicas. Según argumentaron desde el sector mayoritario del FUDB, la aceptación rápida permitió cerrar el acta antes del corte del sistema de liquidaciones provincial, asegurando que los docentes perciban el primer tramo de aumento el próximo mes.
Sin embargo, en el Congreso Extraordinario de la FEB, el mandato de las entidades de base derivó en una postura tajante: el rechazó por considerar que los porcentajes ofrecidos “de ninguna manera alcanzan para comenzar a recomponer el poder adquisitivo perdido” frente a la inflación.
Desde la conducción del gremio señalaron no solo la falta de recomposición de los básicos, sino también la constante sobrecarga de tareas y el deterioro generalizado de las condiciones edilicias y laborales en los establecimientos educativos. A esto sumaron reclamos por la situación de IOMA y del Instituto de Previsión Social (IPS).
Pese al rechazo de la FEB y la medida de fuerza anunciada, desde la administración provincial confirmaron que el aumento del 6% se aplicará de igual forma para la totalidad de los trabajadores de la educación, dado que la propuesta acumuló las mayorías requeridas en la mesa de negociación paritaria.
El impacto del paro en las aulas bonaerenses dependerá del nivel de adhesión docente en cada colegio y distrito, sumado a las medidas que adhieran sectores o seccionales opositoras dentro de otros gremios.
