Las psicopedagogas Verónica Berardi y Cintia Tadeo explican cómo trabajan en Matriz, su espacio de atención personalizada, donde buscan comprender la singularidad de cada persona y acompañar los procesos de aprendizaje más allá del ámbito escolar.
Desde hace mucho tiempo, la pedagogía se asocia únicamente con la infancia y el ámbito escolar. Sin embargo, la realidad es muy distinta: incluso en la adultez las personas pueden ser acompañadas por profesionales de la psicopedagogía, ya que el aprendizaje es un proceso permanente y nuestros ritmos y formas de aprender cambian con el paso de los años.
En este contexto, desde Trama Educativa realizamos una entrevista con Verónica Berardi y Cintia Tadeo, licenciadas en Psicopedagogía, para conocer más sobre el espacio que conforman, denominado Matriz, y el trabajo que realizan con quienes acuden a sus consultas.
Según explicó Tadeo, el nombre del espacio no fue elegido al azar: “Remite al origen, al entramado, al sostén, al lugar de cuidado, al lugar donde uno es escuchado y ahí es donde comienza a gestarse una matriz de aprendizaje propia y singular”.
Por su parte, Berardi se refirió a la forma en que trabajan con cada uno de los pacientes. “Ofrecemos una atención personalizada que respeta profundamente el tiempo, la historia y las costumbres de cada persona. Consideramos y sostenemos que esta es la mejor manera de aprender”.
A pesar de ello, todavía persiste la idea de que la psicopedagogía está exclusivamente vinculada a la escuela. Para las profesionales, esta visión reduce el verdadero alcance de su campo de trabajo: “La psicopedagogía está muy vinculada a la escuela, pero va muchísimo más allá. Tiene que ver con el juego, con cómo aprende una persona y con cómo podemos acompañar cuando ese proceso se vuelve un poco más difícil o doloroso. Cuando ese niño o ese adulto se siente solo, estamos para acompañarlos”.
En esa línea, las psicopedagogas describen el trabajo en Matriz como un proceso orientado a despertar la curiosidad de cada persona y a construir estrategias que faciliten su aprendizaje. “Nuestro trabajo es hacer preguntas y generar estrategias y herramientas. No solamente las abordamos con la persona, sino también con la institución, con las familias y con otros miembros del entorno de quien necesita ser acompañado”, remarcó Tadeo.
Por último, Berardi dejó un mensaje para quienes tengan dudas o estén atravesando dificultades en sus procesos de aprendizaje y quieran ser acompañados. “Nadie aprende solo. Cuando alguien logra conectarse positivamente con su forma de aprender, mejora su confianza y también su manera de pararse frente al mundo, de ser y de hacer en él. Por eso fundamos nuestro espacio, que llamamos Matriz”, expresó.
Quienes estén interesados en contactarse con el espacio Matriz pueden hacerlo a través de su cuenta de Instagram o mediante WhatsApp al 223 672-6488.
