psicopedagogia-y-adultos-mayores

La Inteligencia Artificial atraviesa todos los ámbitos y los consultorios psicopedagógicos no son la excepción. En diálogo con Trama Educativa, Verónica Berardi, directora de la carrera de Psicopedagogía de la Universidad Atlántida, advirtió sobre los riesgos del uso irresponsable de estas herramientas por parte de los más jóvenes.

Verónica Berardi, licenciada en Psicopedagogía y directora de dicha carrera en la Universidad Atlántida, se refirió a los riesgos del uso irresponsable de las herramientas de inteligencia artificial: “Los adolescentes principalmente consultan mucho a la inteligencia artificial, muchas cuestiones que no corresponderían”, explicó.

El problema central radica en que los chicos confían sus conflictos personales a un algoritmo, desplazando los espacios de contención humana. “En lugar de ir a hacer una terapia, una orientación vocacional o recurrir a un espacio terapéutico cual fuere, recurren a la inteligencia artificial. Realmente es un problema”, sentenció la profesional. En este sentido, remarcó que las plataformas no tienen la capacidad de leer contextos ni empatizar: “La IA no sabe cómo se sintió, cómo te sentís vos, cómo se siente el otro, qué percibe, ¿no? No puede captar las emociones”.

Por eso, Berardi fue contundente al señalar: “Las decisiones o esas preguntas que nos urgen y que le hacemos a la inteligencia artificial están muy sesgadas de todo lo que nos está pasando y solamente nosotros sabemos lo que sentimos y cómo lo sentimos”. Este será, justamente, uno de los ejes centrales de las III Jornadas de Psicopedagogía que se realizarán el 17 de septiembre en la Universidad Atlántida. Allí se abordará la ética profesional, la inteligencia artificial, y la ética en la inteligencia artificial.

Más allá de los desafíos tecnológicos, Berardi puso el foco en una realidad urgente que golpea a las aulas: la crisis socioeconómica. “En las instituciones educativas se observa muchísima deserción escolar en adolescentes porque son quienes tienen que salir a trabajar a ayudar a sus familias”, lamentó.

Esta situación de vulnerabilidad se agudiza notablemente en los sectores más postergados de la ciudad. “En los barrios de la periferia lo que más se observa es que salen a cartonear, salen a buscar la changa para acompañar y poder llevar comida a las casas”, relató con preocupación. Frente a este escenario, destacó la necesidad de intervenir para recuperar a esos jóvenes: “Tratamos de hacer un trabajo siempre en red de manera interdisciplinaria, que por ahí puedan acceder al Plan FinEs, que terminen el secundario, pensar en proyectos de vida y escuelas de formación de oficios”.

Durante la charla, también hubo lugar para visibilizar la deuda histórica que tiene la provincia de Buenos Aires con la profesión, ya que los psicopedagogos bonaerenses no tienen un colegio que los represente: “Somos una de las dos provincias que no tenemos colegio. Ni colegio ni ley que regule nuestra profesión”, explicó. Si bien las asociaciones lograron unirse para presentar un proyecto conjunto en la Cámara de Diputados, este pasó tres comisiones sin avance.

A pesar de estas dificultades institucionales, el desarrollo académico de la disciplina sigue creciendo, Berardi celebró que este año se implementó la carrera de psicopedagogía a distancia en la Universidad Atlántida.

Comentarios

f 𝕏