Tras una masiva movilización federal en defensa de la educación pública y en reclamo de la Ley de Financiamiento Universitario, el acto central en Buenos Aires debió ser suspendido de manera anticipada a causa de un operativo represivo. Las organizaciones convocantes denunciaron que el gobierno nacional tomó la decisión de reprimir cruzando todos los límites institucionales.
EL pasado 15 de octubre, el Frente Sindical de Universidades Nacionales, la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) emitieron un enérgico comunicado conjunto para repudiar la represión y la violencia que obligaron a suspender el acto central en Buenos Aires antes de que concluyera.
La movilización congregó a decenas de argentinos en reclamo del cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, una norma aprobada por el Congreso y validada en diversas instancias por la Justicia, pero que el Poder Ejecutivo se niega a cumplir desde hace casi un año.
Los sectores firmantes señalaron que la respuesta y el despliegue represivo confirman que el incumplimiento de la ley no responde a un problema de disponibilidad de recursos, sino a una cuestión de voluntad y decisión.
Desde las organizaciones destacaron que la manifestación se desarrollaba dentro del marco de la democracia y el respeto de las instituciones, siendo el gobierno nacional el que tomó la determinación de reprimir cruzando todos los límites.
Asimismo, subrayaron que las cuatro marchas anteriores habían sido absolutamente masivas y pacíficas –sin control de las fuerzas de seguridad y sin registrar ni un solo episodio de violencia–, en sintonía con las miles de personas que se manifestaron pacíficamente y sin inconvenientes en todo el país durante la jornada.
Pese a los hechos, los organizadores afirmaron que la obstinación y la violencia no empañan una convocatoria que resultó nuevamente multitudinaria en todo el territorio nacional, ni harán que bajen los brazos. En el cierre del pronunciamiento, se extendió un agradecimiento al más de millón de personas que en toda la Argentina volvió a defender la educación, la soberanía y la democracia, ratificando la continuidad de la lucha: «Seguiremos, hasta que la ley se cumpla. ¡Viva la universidad pública!».
