La instalación artística itinerante, inspirada en la obra de la artista mexicana Elina Chauvet, cerrará este viernes 25 de septiembre su paso por ADUM. La actividad será a las 15:30hs, con entrada libre y gratuita, y buscará abrir un espacio de reflexión sobre la violencia de género y la memoria de las víctimas de femicidio.
La instalación itinerante “Zapatos Rojos» tendrá este viernes 25 de septiembre su quinto taller en la sede de la Agremiación Docente Universitaria Marplatense, ubicada en Tomás Guido 3248. La actividad comenzará a las 15:30hs, tendrá una duración aproximada de una hora y media y será libre y gratuita.
La propuesta, que lleva como consigna “Justicia por Mailén Antonich y Jésica Chavéz”, busca generar un espacio de reflexión y sensibilización en torno a las distintas formas de violencia de género, desde los micromachismos hasta el femicidio, y mantener viva la memoria de las mujeres víctimas de estas violencias.
Laura Maroni, estudiante de la Licenciatura en Trabajo Social y organizadora de la propuesta, explicó que la instalación surgió a partir de su experiencia durante la capacitación sobre la Ley Micaela realizada en la Facultad de Ciencias de la Salud y Trabajo Social de la Universidad Nacional de Mar del Plata.
“Esta instalación itinerante que viene recorriendo la ciudad y la cerramos con un taller que tiene que ver con la perspectiva de género. La instalación surgió en parte por el proceso que vivencié con la capacitación en la Ley Micaela”, explicó.
Durante el segundo cuatrimestre de 2024, Maroni realizó la capacitación en el marco de la facultad. Como parte del trabajo final se planteó la posibilidad de desarrollar una producción artística, experiencia de la que surgió el poema que acompaña actualmente a los zapatos: “Este trabajo final estaba la posibilidad de hacerlo en formato poema y de ahí surge parte de la instalación que es este poema que acompaña a Los Zapatos Rojos.”
La propuesta tomó como referencia la instalación Zapatos Rojos, creada por la artista mexicana Elina Chauvet, quien en 2009 utilizó zapatos pintados de rojo como una intervención artística para denunciar los femicidios ocurridos en Ciudad Juárez, entre ellos el de su hermana. Luego las intervenciones se fueron repitiendo en distintas comunidades.
En la instalación realizada en Mar del Plata, los zapatos llevan el nombre de Claudia Repetto, víctima de femicidio en la ciudad en marzo de 2020: “Yo les di el nombre de Claudia Repetto, porque fue un femicidio que también me conmocionó mucho por las formas que lamentablemente después se repitieron en el femicidio de Ailén Antonich. Uno de los objetivos que tiene la instalación es mantener viva la memoria, estos zapatos van a tener por siempre el nombre de Claudia Repeto”, detalló.
A diferencia de la propuesta original de Chauvet, los zapatos utilizados en esta instalación ya son rojos de fábrica y fueron intervenidos incorporando elementos de la naturaleza en su interior. “Estos zapatos vienen rojos de fábrica los tomé y la intervención que les realizo es colocarle dentro de los zapatos a modo de relleno un elemento de la naturaleza”.
Esta decisión incorpora otra dimensión a la propuesta: la relación entre las violencias ejercidas sobre los cuerpos y aquellas que afectan a los territorios y los bienes comunes.
“Acá tomo esta idea también de los feminismos de Bolivia y Guatemala, del feminismo campesino, que ellas dicen que esta violencia que se ejerce contra las niñas, contra las mujeres o los cuerpos feminizados se hace extensivo también a la naturaleza, a nuestros bienes comunes, a nuestros recursos naturales”.
Desde esa perspectiva, la instalación también busca abrir una reflexión sobre los modelos de producción y consumo y sus consecuencias sobre el ambiente.
Un espacio para reflexionar y compartir
El recorrido de la instalación comenzó en el Centro Cultural Séptimo Fuego, en diciembre de 2025. Luego continuó por el Espacio Germinador y el Centro de Ex Soldados Combatientes de Malvinas en Mar del Plata (CECS), hasta llegar a ADUM, donde permaneció expuesta y puede visitarse hasta el viernes 25 de septiembre.
Los zapatos rojos funcionan como un símbolo de la ausencia de las mujeres asesinadas o desaparecidas y de la lucha contra las violencias de género. La propuesta se vincula además con las actividades de sensibilización que se desarrollan en torno al 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
En ese marco, Maroni destacó que uno de los objetivos de la propuesta es mantener la discusión sobre estas problemáticas y promover espacios de capacitación y reflexión: ”Contribuir a la visibilización de las distintas formas de violencia que sufrimos, esto de la violencia de género que va desde los micromachismos hasta el femicidio que sería su máxima expresión. También lo que hacemos en los talleres es tratar de apuntar a lo positivo”.
La iniciativa también reivindica la importancia de la Ley Micaela, sancionada en 2019 a partir de las luchas y reclamos posteriores al femicidio de Micaela García, ocurrido en Gualeguay en 2017. La norma establece la capacitación obligatoria en perspectiva de género para quienes se desempeñan en los tres poderes del Estado.
