La Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP) avanza con distintas obras de infraestructura en el Complejo Universitario Manuel Belgrano en un momento clave del calendario académico, marcado por el inicio de los cursos introductorios y el aumento sostenido de la circulación diaria.
Las obras de infraestructura que se están llevando a cabo en el Complejo Universitario de la UNMdP, a cargo de la Secretaría de Planificación, apuntan a mejoras en accesibilidad, circulación y mantenimiento general.
Para profundizar en el alcance de estos trabajos, Eduardo Oxarango, secretario de Planificación de la UNMdP, dialogó con el Sistema de Medios Públicos de la casa de altos estudios. Según detalló, el foco principal de las intervenciones actuales está puesto en los espacios exteriores del Complejo: “Estamos haciendo toda la obra de veredas, que nos había quedado pendiente en todos los edificios. Es una zona que caminan muchísimas personas y es importante, todo por calle Peña y Funes. Eso se está trabajando en este momento, se avanzó mucho y muy bien en enero”.
En relación con la Plaza de la Memoria, se incorporó una intervención vinculada a la accesibilidad: “Hemos hecho una huella háptica, que es un camino que permite, fundamentalmente a las personas no videntes, poder desplazarse siguiendo un carril con baldosas hápticas y hacer un circuito autoguiado. Después se va a desarrollar todo en la parte pública, para que se entienda qué es lo que estamos haciendo en el interior, en el CUMB”.
En esa línea, afirmó: “La idea es asegurar la circulación fluida por los accesos principales a todas las unidades académicas. Si todo acompaña y el clima ayuda, estaríamos terminando la intervención en la Plaza de la Memoria a fines de esta semana o comienzos de la próxima. Siempre es difícil conciliar las obras con los tiempos académicos, pero entendemos que no va a haber mayores conflictos y que, cuando empiece el ciclo lectivo fuerte, la construcción va a estar bastante avanzada”.
Durante los meses previos y a lo largo del verano, la Universidad Nacional de Mar del Plata avanzó con distintas intervenciones que permitieron mejorar sectores clave del Complejo Universitario y otras dependencias.
Oxarango aseguró que, tras la inauguración de la sala de lectura del primer piso de la biblioteca, los trabajos no se detuvieron: “En esa obra continuamos porque siempre hay cuestiones que finalizar. Se siguió trabajando tanto en la parte interior como en la exterior, con un pórtico de acceso que acompaña la forma del comedor y empieza a señalar el acceso a todo el conjunto, que es el comedor y la biblioteca”.
También se realizaron múltiples intervenciones de menor escala, pero de alto impacto en la vida cotidiana universitaria: “Hubo trabajos en el área de deportes, en el hall de las aulas comunes, además de tareas de mantenimiento general: limpieza, podas, corte de pasto y limpieza de desagües”.
La planificación de nuevas obras y la continuidad de proyectos estratégicos están fuertemente condicionadas por el escenario presupuestario. En ese marco, el secretario de Planificación de la UNMdP se refirió tanto a la finalización de la biblioteca como a la situación de la obra del Faro, dos proyectos que hoy están atados a definiciones presupuestarias.
“La obra de la biblioteca requiere una ayuda económica importante. Estamos hablando de un monto que rondaba los 1.500 millones de pesos y necesitamos sentarnos a definir cómo y en qué plazos se envían esos fondos para tener previsibilidad y poder continuar la obra sin interrupciones. Si no llega ese fondo, la obra se para automáticamente y empezamos con dificultades que queremos evitar”, explicó.
En cuanto a las obras que dependen de Nación, Oxarango se refirió al proyecto del Faro: “La obra se paró hace más de dos años y los números, a veces, se van desfasando. Pero, para hablar generosamente, yo creo que estamos hablando de unos 800 mil dólares”.
Por último, concluyó: “Si se liberara menos de un millón de dólares, se podría hacer una obra que no significa tirar plata: es dinero que se convierte en una obra que queda para toda la eternidad, en puestos de trabajo y en movimiento económico. Terminando esa primera etapa, puede empezar a haber otras actividades y avanzar con un proyecto que es muy ambicioso y absolutamente positivo para la universidad, la ciudad y la investigación del Mar Argentino. No es un tema menor”.
