Asunción Romanelli, investigadora del CONICET, participó del II Foro Regional Andino del Agua 2026 en Lima y subrayó el rol preponderante de los glaciares en la provisión de servicios ecosistémicos, en particular en la regulación hídrica, y los impactos de su retroceso.
La participación de la comunidad científica argentina en espacios internacionales volvió a tener presencia marplatense. La investigadora del CONICET, Asunción Romanelli, formó parte del II Foro Regional Andino del Agua 2026, realizado en Lima, Perú, donde expuso sobre el rol de los glaciares en la provisión de servicios ecosistémicos, especialmente en la regulación hídrica, y alertó sobre las consecuencias de su retroceso.
Durante su intervención, Romanelli remarcó la importancia de estos encuentros para fortalecer el vínculo entre la producción científica y la formulación de políticas públicas: “Estos intercambios son fundamentales para fortalecer el vínculo entre ciencia y políticas públicas frente a los desafíos del cambio climático”.
Además, participó como experta en un panel dedicado a la contaminación de cuerpos de agua y aguas subterráneas, donde abordó los procesos de transporte de contaminantes en contextos transfronterizos.
En relación con su campo de estudio, la investigadora destacó el valor estratégico de los glaciares en el escenario actual. “Para la ciencia, funcionan como verdaderos “centinelas del cambio climático”, ya que son indicadores sensibles a las variaciones de temperatura y precipitación. Su monitoreo permite cuantificar la magnitud y la velocidad del calentamiento global antropogénico, principal motor de su retroceso actual”, añade la investigadora.
Asimismo, explicó que estas formaciones naturales cumplen un rol clave en el ciclo hidrológico, actuando como reservas de agua dulce que sostienen el abastecimiento para consumo humano, la producción agrícola y la generación de energía. También contribuyen a la conservación de ecosistemas como humedales y a la recarga de acuíferos, particularmente en regiones de montaña como la cordillera de los Andes.
En ese sentido, Romanelli subrayó la importancia de continuar investigando estos sistemas para anticipar escenarios de riesgo. “La investigación sobre los glaciares entonces, es vital para anticipar impactos y reducir riesgos de desastres, ya que los glaciares son grandes contribuyentes al aumento del nivel del mar y su dinámica influye en peligros como las inundaciones por desborde de lagunas glaciares (GLOFs) y la inestabilidad. Además, los glaciares funcionan como archivos naturales que preservan registros del clima pasado, restos arqueológicos y contaminantes heredados, permitiendo reconstruir la historia ambiental y proyectar escenarios de adaptación futuros.”, concluye la bióloga.
Acuerdo frente a la crisis climática
En paralelo, la Comunidad Andina (CAN) avanzó en la construcción de una agenda común frente a la crisis climática y la sostenibilidad hídrica. Durante el encuentro, autoridades de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú alcanzaron un consenso para fortalecer la seguridad hídrica en la región, destacando el acceso al agua como un derecho humano fundamental y eje del ordenamiento territorial.
El foro, que reunió a tomadores de decisiones, especialistas y organismos internacionales como la CEPAL, FAO, UICN, BID y OIEA, concluyó con un balance positivo y un renovado compromiso de cooperación entre los países participantes. Entre los principales lineamientos se destacó la necesidad de actualizar la Estrategia Andina para la Gestión de Recursos Hídricos, promover soluciones basadas en la naturaleza y fortalecer la inversión en investigación y desarrollo.
